15 diciembre, 2012

El nuevo look de Nancy



¿QUIÉN PEINÓ A LA NANCY?


Me considero una persona con sensibilidad para el trabajo y con mucha ilusión intentando mejorar cada día. El amor que entregas en tu trabajo se transforma en éxito” Pedro Estévez


Moldeados, lisos largos, capeados o cortos rizados fueron sólo algunos de los nuevos diseños que Pedro Estévez creó para la muñeca más Famosa durante varias décadas. La Nancy. Un nuevo look más moderno y vanguardista con el que las niñas se sentían más identificadas y cómodas a la hora de jugar. Los peinados eran más fáciles de manejar y, aunque su precio encareció, las ventas crecieron notablemente gracias a las manos y los diseños que Pedro Estévez estuvo creando durante más de tres años.



Como un juego de niños… o de niñas, a Pedro Estévez, extremeño de nacimiento y talaverano de adopción, le llegó una propuesta que sin duda no pudo rechazar: crear el nuevo peinado de la muñeca Nancy. Corrían los años 70 y la muñeca más deseada de Famosa, necesitaba un nuevo look con el que las niñas de esta década se sintieran más identificadas y por lo tanto, quisieran tener una Nancy para poder jugar con ella.


Pedro Estévez, en aquel entonces un reputado, conocido y reconocido peluquero de Madrid, regentaba su Beauty Salón Pedro al que acudían diariamente decenas de mujeres que deseaban ponerse en manos de este creador de la imagen porque sabían que el resultado sería el deseado. Y es que, si había algo que definía la técnica de Pedro era su sensibilidad y su intuición a la hora de transformar un peinado intentando sacar siempre el máximo partido a las facciones de una mujer. Y de aquí, de este Beauty Salón salió la propuesta para peinar a la Nancy. “Fue una de mis clientas quien me propuso llevar a cabo este proyecto y yo, casi sin pensármelo acepté encantado” recuerda Pedro. Fue sin duda un desafío y toda una aventura artesanal que le llevó 3 años y medio ideando y creando nuevos cortes y moldeados de pelo.


El tamaño del rizo, la cantidad o la longitud del pelo eran algunas de las directrices que Pedro debía trasladar a los responsables de Famosa para la nueva imagen de Nancy. Todo un reto para Pedro ya que debía diseñar un peinado moderno, que atrapase la atención de las niñas y que fuera fácil de peinar y despeinar, teniendo siempre en cuenta que el material del cabello con el que trabajaba era nylon. 

Para conseguirlo se inspiraba en los peinados de la época rompiendo así el esquema tradicional del peinado que tenía hasta entonces. Nuevos moldeados, peinados lisos largos, largos con flequillo o peinados escalonados consiguiendo volumen en el pelo. Creaciones que en muchos casos fueron de edición limitada que se vendieron tanto dentro como fuera de España. “Era cuestión de inspiración. Para mí fue casi un juego de niños, me lo pasaba muy bien inventando nuevos peinados, aunque también fue un reto ya que entonces mi salón funcionaba muy bien”.


Debía lograr que un producto sintético pareciese lo más real y natural posible. Y para conseguirlo Pedro se llevaba más de 50 cabezas de muñecas a su casa, con las que luego sus hijas disfrutaban peinando y despeinando. Hasta la fábrica de muñecas en Onil, Alicante, debía acudir un par de veces para ver el proceso y dirigir el diseño. Toda una experiencia que le llevó más de 3 años y más de 20 creaciones distintas.



Medio siglo peinando

 Se dice pronto, pero sí, este peluquero de devoción ha estado más de 50 años peinando a mujeres intentando sacar lo mejor de cada una de ellas.


Y en su currículum también cuenta con los trabajos que realizó para El Corte Inglés de Madrid, Barcelona y Murcia en la época de las pelucas sintéticas de Kanekalon 100%. “Realizábamos exhibiciones y transformaciones en directo con las pelucas para mostrar cómo podían peinarse y así sacarles el máximo partido posible embelleciendo a la mujer aún sin tener su propio pelo”.


 




Alabado y loado por profesionales del mismo sector, Pedro estudiaba la fisionomía de la mujer a quien tenía que peinar “se trataba de ver a la mujer bien peinada, con estilo, gusto y buscar el volumen que le iba mejor a cada persona. Les aconsejaba sobre los moldeados que les haría estar más bellas y les asesoraba sobre el corte que más le favorecería”.
Todo un maestro de la belleza femenina que consiguió crear la imagen más natural y elegante de una muñeca que vendió más de un millón de unidades anuales en esta época.